Es crucial que los negocios eCommerce implementen estrategias para mitigar estos problemas y mantener una experiencia de compra satisfactoria para los clientes.
Un pedido con un artículo pendiente significa que no está disponible para su envío inmediato, y que se enviará una vez se hayan repuesto las existencias.
Para el cliente, esto significa que tendrá un plazo más largo de recepción y para la empresa un adelanto económico que puede mejorar el flujo de caja, pero que al mismo tiempo puede dar lugar a una gran acumulación de pedidos pendientes una vez que se reciba el inventario.
Aunque similares, la principal diferencia entre los pedidos anticipados y los pedidos pendientes es la causa del retraso en el envío.
Un pedido pendiente se produce cuando un artículo que ya ha salido a la venta está disponible para su compra, pero se encuentra temporalmente agotado para su envío inmediato. En el caso de un pedido pendiente, es fundamental comunicar claramente la fecha estimada de retraso/entrega.
Los pedidos anticipados son para artículos que aún no han salido a la venta y son habituales para artículos de edición limitada o de gran demanda. El objetivo de una opción de pedido anticipado es permitir a los clientes pagar por adelantado y reservar una compra. El vendedor no necesariamente dispone de existencias, sino que la empresa ha tomado la decisión de no enviar el artículo hasta una fecha de lanzamiento confirmada. Los pedidos anticipados también dan una buena indicación de la demanda de un producto después de su lanzamiento.
A diferencia de los pedidos pendientes y los pedidos anticipados, el estado de agotado significa que el artículo se ha puesto a la venta y no está disponible para su envío o compra inmediatos. En muchos casos, los vendedores ocultan estos artículos de los catálogos de productos hasta que vuelven a estar disponibles; sin embargo, este estado también puede indicar que no se espera que el artículo vuelva a estar disponible y que puede estar descatalogado.
Ya sea por la crisis del transporte marítimo, los precios de los contenedores, las condiciones meteorológicas extremas o las huelgas, pueden ocurrir muchas cosas entre el fabricante y el almacén.
Cualquier retraso puede afectar a la disponibilidad de existencias a corto plazo.
La fabricación de artículos en países como China puede ser una opción popular cuando se busca mantener bajos los costes, pero es fácil olvidar que estos países también tienen sus propias celebraciones nacionales y días festivos.
El Año Nuevo chino, por ejemplo, puede suponer el cierre de los proveedores durante más de una semana, algo que se olvida fácilmente si se opera desde el Reino Unido o Europa, donde no se celebra.
Además, su fabricante puede tener problemas en la cadena de suministro, dificultades para acceder a las materias primas o averías en la maquinaria que provoquen retrasos.
¿Has leído o entendido mal la comunicación de tu proveedor?
Puede ser tan sencillo como que hubiese una errata en la viñeta y recibieras 10,00 en lugar de 1000. O tal vez olvidaste por completo hacer el pedido hasta mucho más tarde. Quizá escribiste mal la referencia. Los errores son un problema frustrante que puede tener un gran impacto en tu inventario.
Cuando la demanda de tus productos aumenta repentinamente por razones que no podrías predecir es probable que se produzcan pedidos pendientes.
Ya sea porque una celebridad/influencer respalda orgánicamente tu negocio, porque has sido preseleccionado para un premio o porque aparece en televisión algún artículo similar que forma parte de la cultural general.
Cualquier daño inusual o problema de control de calidad que se produzca después de la llegada de las existencias también puede dar lugar a que haya menos productos disponibles de los previstos.
Esto, unido a los largos plazos de entrega, puede dar lugar a pedidos pendientes, ya que las existencias disponibles no están en condiciones de ser vendidas. Los daños pueden deberse a diversas causas, desde problemas de control de la temperatura hasta errores humanos, pasando por el mantenimiento de los edificios.
Con múltiples canales de venta y tanto movimiento de existencias en un almacén, puede ser fácil perder la pista del inventario y vender existencias que ya se han comprado en otra plataforma o que estaban reservadas para pedidos B2B si no se dispone de un método de sincronización y centralización de existencias.
Lo ideal sería que la gestión de tu inventario y previsiones a futuro fueran increíblemente precisas y pudiera ajustar la oferta de productos a la demanda sin tener un exceso de existencias ni perder ingresos potenciales. Sin embargo, esto es casi imposible de conseguir, por lo que los pedidos pendientes pueden proporcionar una flexibilidad muy necesaria y liberar algo de capital.
El efecto secundario es incurrir en unos periodos de espera más largos que pueden afectar a la satisfacción y a la experiencia del cliente.
Algunos clientes también pueden sentirse desanimados por el retraso y no hacer el pedido, ya que puede resultar incómodo y afectar a la confianza en sus servicios.
Además, sólo debes permitir pedidos pendientes de artículos que volverán a estar disponibles y de los cuales se haya comunicado al comprador una fecha estimada de envío.
Hay una serie de herramientas que puedes utilizar para alertar a tus clientes sobre las exitencias de tus productos. Una de ellas es Inventory Planner de Sage.
Esta herramienta te permitirá: obtener recomendaciones de compra automatizadas para cada SKU, ahorrar tiempo en la creación de pedidos de compra y sincronizar las previsiones con las campañas de marketing y promociones para una mayor precisión, además de toda una serie de otras características para ayudar a optimizar el flujo de caja, el envío y el almacenamiento.
El stock de seguridad es una parte del inventario que se retiene como amortiguador frente a cualquier incertidumbre o interrupción.
Puedes calcular la cantidad de existencias de seguridad que necesitas de varias maneras teniendo en cuenta tus pedidos diarios medios y el plazo de entrega.
Tener un proveedor local, con plazos de entrega más cortos o MOQ (minimum order quantity) más bajos, puede ayudarte a compensar las causas de los pedidos pendientes.
En algunos casos es posible que tu proveedor envíe el producto por vía aérea en lugar de marítima a cambio de una tarifa de transporte más elevada para recibir una parte de tu pedido con mayor rapidez y reducir la cantidad de pedidos pendientes.
Contar con unos buenos procedimientos de control de calidad en el almacén puede ayudarle a controlar el movimiento de las existencias y a reducir al mínimo las discrepancias. Es de esperar que su negocio crezca mes a mes, por lo que también es necesario revisar periódicamente las previsiones para asegurarse de que se ajustan a la evolución de sus pedidos y de que no es necesario ajustarlas.
Muy fácil. A través de tu canal de ventas o marketplace tendrás la capacidad de facilitar los pedidos pendientes, ya sea añadiendo un aviso al listado y añadiendo la cantidad de inventario prevista en el sitio o a través de una herramienta específica.
Estos pedidos pueden filtrarse y enviarse una vez recibidas las existencias en el almacén.